TRANSFORMACIÓN DIGITAL, UN CAMBIO GLOBAL

Que estamos viviendo un momento de cambio, es algo innegable. Pero en la mente de muchas personas existe la duda de si es algo pasajero, o realmente ha venido para quedarse.

La sociedad ha experimentado muchas situaciones en las que ha tenido que evolucionar para poder adaptarse a los cambios que han ido llegando, algunos de los cuales supusieron toda una revolución social, política, cultural, tecnológica o laboral. Pensemos por ejemplo en la revolución industrial que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en Gran Bretaña. No fue un hecho aislado, sino que posteriormente se extendió por Europa y América.

La sociedad dejo de depender exclusivamente de la agricultura y la artesanía para pasar a centrarse en la industria. Con ello las máquinas fueron automatizando procesos, y trayendo grandes avances como la maquinaria de obra o fabricación, transporte de mercancías o pasajeros, lo cual disminuyo significativamente los tiempos de producción e incremento los beneficios.

Posteriormente llegaron máquinas mucho más sofisticadas como el ordenador, que desde aquella primitiva “máquina analítica” que diseñó el matemático británico Charles Babbage, pasando por otros muchos modelos más evolucionados como el de IBM en 1944 y llegando a los modelos actuales, han conseguido revolucionar el tratamiento y procesado de los datos.

Otras muchas maquinas como el coche, la televisión o el teléfono móvil, han cambiado por completo el modo de vida del ser humano, y han supuesto un antes y un después en la sociedad.

Pero sin duda, el gran vuelco de nuestro tiempo ha surgido con internet. La posibilidad de comunicarnos, de conocer información constantemente actualizada, de compartir conocimiento o de adquirir lo que necesitamos con un clic e incluso poder tenerlo en una hora en nuestra casa, ha supuesto derribar todo tipo de fronteras. Hemos pasado de la revolución a la disrupción.

Internet y todos los soportes asociados a la comunicación como los smartphones, tablets, smartwatches, etc… así como las aplicaciones desarrolladas para ellos, posibilitan la conectividad instantánea y transmiten un sentido de inmediatez que satisface cualquier deseo del ser humano al instante. Esto implica que el ser humano (cliente, empleado, empresario…) está posicionado en el centro de todo, se ha empoderado y decide qué, cómo y cuándo, sobre todo.

Las empresas llevan años recabando datos de sus clientes, pero no han hecho más con ellos que almacenarlos y en el mejor de los casos sacar alguna tendencia sobre el comportamiento de sus clientes. Ahora con el análisis científico de esos datos ha permitido que, al consultar información sobre vuelos, a continuación, recibas información sobre hoteles, restaurantes o espectáculos en esa ciudad.

Del mismo modo, también como usuario opinas, y viertes tus comentarios en las webs apropiadas y redes sociales para que otros lectores las puedan consultar y resolver sus dudas. De esta forma la experiencia de usuario (UX-user experience) ha generado modelos de negocio enfocados a que el cliente sea el centro (customer centricity). Con lo cual la forma de hacer las cosas ha cambiado. Ya no viajas a un hotel sin antes informarte sobre las opiniones de otros viajeros. Tampoco compras un coche solo visitando concesionarios, sino que haces una simulación y comparativa previa a tomar la decisión. Al buscar empleo tampoco aceptas trabajar en cualquier empresa, sino que consultas opiniones de empleados en redes sociales y la reputación de esa empresa como empleador. Igualmente nos encontramos que, dentro de los lugares de trabajo, tampoco sirven los modelos de gestión antiguos, los estilos de liderazgo han cambiado a modelos más participativos y de desarrollo, así como las formas de trabajar individualistas han dado paso a estilos colaborativos de trabajo, dando paso a una gestión de los proyectos basada en metodologías ágiles.

Einstein decía que “la medida de la inteligencia es la capacidad de cambiar” y que “si buscas resultados diferentes no hagas siempre lo mismo” o Henry Ford nos decía que “el fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo, con más inteligencia”. Esto es la transformación digital, un cambio inteligente motivado porque buscamos cosas diferentes ya que actualmente todo ha cambiado, una nueva estrategia disruptiva a adoptar por las empresas que genere un cambio en los negocios y en la forma de hacer las cosas o de actuar con sus clientes y colaboradores/empleados. Con esta base se aconseja a los negocios que deseen sobrevivir que han de virar en este sentido. Esta es la única manera de seguir generando beneficio, sino solo queda desaparecer antes o después. La digitalización ha llegado para quedarse, es la revolución industrial de nuestro tiempo, sumémonos al cambio, revolucionemos y recuerda “No es más valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo” (Nelson Mandela)