La felicidad en el trabajo

¿Realmente algo así es posible en el mundo real? ¿De verdad?

Suena idílico escuchar este tipo de mensaje que afirma que la felicidad en el trabajo es posible, sobre todo porque cuando llega el lunes y suena el despertador, desearíamos que nos engullese el edredón, y pedimos el deseo de revivir el sábado una y otra vez como el día de la marmota en la película ‘atrapado en el tiempo’.

Esta sensación nos ha sucedido a todos con mayor frecuencia de la que queremos admitir. A un trabajo que en muchas ocasiones es poco motivador, en el que te encuentras con el compañero trepa, o el jefe que solo busca salir bien parado y evita responsabilidades, se le suma el atasco que nos encontramos para llegar y el que no sabemos a qué hora podremos regresar a nuestro acogedor hogar dulce hogar.

En este momento debemos pararnos a reflexionar sobre si ese trabajo nos hace felices, si aún conserva algo de la esencia que nos enamoró en otro tiempo, si aún hay algo de esperanza porque pensamos que algún cambio puede suceder, de esos que nos devolverían la esperanza. 

Si tu respuesta es un ‘no’ rotundo, puede que haya llegado el momento de buscar un cambio profesional, ese movimiento que te inspirará de nuevo para hacer grandes cosas, que te ilusionara para lograr los objetivos personales y profesionales que te propongas. Piensa que la vida es demasiado corta para tener el trabajo equivocado. Pasamos demasiadas horas en el como para sentir infelicidad, esas horas deben hacerte feliz.

Si tu respuesta es un ‘sí’ podemos seguir adelante y analizar qué factores pueden ayudarte a ser feliz en tu trabajo. Hemos de asumir en primer lugar que la empresa perfecta no existe. A partir de ahí hemos de saber entender como positiva la diferencia existente entre nuestra experiencia y nuestras expectativas. Si las expectativas superan a la experiencia real puede generar frustración e infelicidad. Hemos de gestionar nuestras emociones, la automotivación y la responsabilidad. Podemos plantearnos una evolución en nuestras actitudes de forma que trabajemos en ciertos comportamientos que derivaran en una percepción de felicidad por nuestra parte. Por ejemplo, seamos:

  • Flexibles, de mente abierta y dispuestos a cambiar de opinión.
  • Optimistas, con ilusión porque podremos superar las dificultades
  • Confiados, sin desperdiciar energía, atraeremos las buenas oportunidades e incrementaremos el desempeño
  • Comprometidos, si nos implicamos y participamos aumenta nuestra capacidad
  • Disfrutemos, divirtiéndonos sentimos bienestar y somos más felices
  • Aprender, cuando nos equivocamos, siempre aprendemos algo y colaborando con otras personas aprendemos de ellos
  • Encuentra un significado a lo que haces, disfruta de ello

Si tu deseo es hacer que las personas que trabajan contigo sean felices te damos algunos consejos que podrán ayudarte a conseguirlo, o al menos a que ellos vean que son importantes para ti y te esfuerzas porque sean felices. La felicidad en el trabajo es una herramienta muy potente a la hora de atraer talento y de comprometer al que tienes. Lo primero y más importante es que has de conocer a tu equipo, sus inquietudes, qué retos se han propuesto, las habilidades que poseen y por las que son valiosos para la empresa, y cuáles son sus necesidades para que puedan desarrollarse dentro de tu empresa. Debes preguntarte qué hace felices a los empleados de una empresa. 

La respuesta es tan sencilla o compleja como lo siguiente:  los empleados buscan un equilibrio entre las cosas que más les afectan, es decir, el ambiente laboral, la flexibilidad de horarios, los salarios y como se van a incrementar en el tiempo, cómo van a desarrollar sus habilidades, las promociones reales que existen, cómo van a sentirse realizados, cómo es el tipo de liderazgo, si se da formación, que programas de reconocimiento existen, qué beneficios sociales hay, la estabilidad laboral, cual es la cultura corporativa, si hay programas de bienestar, si la empresa dispone de recursos o si las oficinas son agradables y modernas. 

Plantearte estos temas y trabajar de verdad en ellos tiene un impacto directo en muchos factores. Está demostrado que el absentismo se reduce notablemente, se mejora la imagen de la marca, se incrementa el compromiso y la satisfacción de los empleados, se incrementa el desempeño y los equipos adquieren una cultura colaborativa. 

Qué cosas puedes hacer para dirigir tus esfuerzos para que tus empleados puedan ser felices: 

  • Flexibilidad, crea estructuras planas que agilizan la toma de decisiones. Da autonomía de forma que puedan tener iniciativa y así estarás fomentando su empowerment
  • Optimismo, incorpora personas optimistas. Establecer objetivos motivadores, estructurados y alcanzables
  • Confianza, generala teniendo un equipo directivo que lidere con el ejemplo, que conviertan este valor en seña de identidad corporativa 
  • Compromiso, fomenta un clima laboral adecuado que aumente la implicación de las personas. Define acciones concretas que lo favorezcan
  • Disfrutar, celebra el éxito de los colaboradores como premio a su esfuerzo
  • Aprendizaje, la formación continua técnica y de habilidades es necesaria para el desarrollo de los equipos
  • Encuentra el significado: La comunicación honesta y bidireccional fomenta la transparencia y el compromiso. Los empleados valoran los objetivos de sostenibilidad y las practicas éticas de una empresa. Ambas cosas contribuyen a la imagen de marga y al orgullo de pertenencia del trabajador.

¿Preparados?