FORMACIÓN, EL CAMINO PARA EL COMPROMISO DEL EMPLEADO

Formación es el proceso de aprendizaje, adquisición de conocimiento o habilidades que adquiere una persona. Podemos diferenciar entre una formación encaminada al desempeño de un trabajo como técnica/operativa: Photoshop, power point, manejo maquinaria, etc…, o aquella que mejora las habilidades de un individuo de cara a su gestión del día a día, que también puede tener lugar en el entorno laboral o social: empatía, asertividad, inteligencia emocional.

Se ha demostrado que el modelo de aprendizaje que mejor funciona es el conocido como 70:20:10. Este modelo se apoya en la teoría de que el 70% del aprendizaje de un profesional proviene de la experiencia y práctica en el puesto de trabajo (learning by doing), el 20% se adquiere a través de las conversaciones y feedback con otras personas, y tan solo el 10% proviene de cursos y programas estructurados. Este modelo también fomenta la idea de que el empleado ha de ir actualizando sus competencias para evitar dejar de ser competitivo, demostrando su proactividad para buscar información, desarrollar habilidades, y discernir entre lo que es valioso en su entorno de trabajo.

Mencionaba en una ponencia Richard Branson, “Forma bien a la gente para que pueda marcharse, trátales mejor para que no quieran hacerlo”. Ciertamente, existe una relación directa entre la dedicación de una empresa en materia de formación de un empleado y el compromiso que este desarrolla hacia la empresa, deseando permanecer en ella. El empleado percibe que la empresa ha detectado su talento y lo valora, por ello deciden fomentar su desarrollo. Esto se demuestra repetidamente al realizar encuestas de clima en las organizaciones, los resultados de compromiso del empleado más altos se dan en aquellas empresas más preocupadas por el desarrollo de sus colaboradores.

Decía Derek Bok, exdirector de la Universidad de Hardvard, que “si crees que la formación es cara, prueba con la ignorancia”, una afirmación totalmente cierta: imaginemos que un trabajador en una industria ha de utilizar una máquina y no le formas correctamente para usarla, aunque él admita que más o menos sabe manejarla, además de incurrir en una infracción legal, estarás facilitando que suceda un accidente laboral y poniendo en peligro su integridad física, y la de las personas que le rodean.

Por otro lado, pensemos en una persona que es promocionada a una posición de líder, en la que ha de gestionar un equipo de profesionales cualificados, si no le formamos en habilidades directivas estaremos casi seguro garantizando el fracaso del equipo al completo incluyendo a la persona que lo lidera.

Además, es importante saber que la empresa puede recuperar parte de la inversión destinada a formación gestionando las bonificaciones a las cuotas de la Seguridad Social de los empleados, a través de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), conocida anteriormente como la Fundación Tripartita, que pretende ayudar a las empresas a incrementar su competitividad y productividad, desarrollando las competencias y cualificaciones de sus empleados.